18 dic 2012

Los trabajadores demasiado competitivos tienen baja autoestima


La rivalidad y el egoísmo son conductas altamente destructivas si no se saben manejar, alertan los especialistas



La competencia y la ansiedad por quitar de en medio a todo el que suponga un obstáculo para los objetivos profesionales son actitudes altamente destructivas y denotan una conducta ególatra en el empleado, señalan expertos. Nuevos datos demuestran que, en el fondo, estas personas solo esconden un enorme sentimiento de inferioridad que les hace luchar de manera sucia contra su rival profesional, con el fin de destacar ante los superiores y no quedar como un “don nadie”. Por Iván Abreu Anaya.





Estar expectantes ante un proceso de selección de candidatos a ascensos dentro de la oficina genera en el equipo rivalidades de manera inmediata e inevitable. Nadie ha dicho nunca que aspirar a lo mejor dentro del ámbito profesional sea nocivo para las relaciones humanas, pero todo tiene un límite. La competencia sana y basada en las capacidades y destrezas de cada individuo es un juego incluso necesario para un gerente indeciso, a la hora de elegir al postulante ideal para un cargo.


El problema se plantea según
 Peter Vajda fundador de True North Partnering, una empresa con sede en Atlanta que apoya la vida consciente a través del coaching y asesoramiento de personal, es cuando el aspirante ‘pisotea a otros para conseguir lo que quiere’. 

A menudo escuchamos opiniones sobre directivos de renombre que están concebidos como personas que, para alcanzar el éxito, tuvieron que ‘pisar muchas cabezas’ hasta llegar a la cima.
 


Actuar de manera consciente o inconsciente con la ansiedad de “quitar a cualquiera que se interponga en mi camino" es, según Vajda, atentar flagrantemente contra la moral y la reputación profesional del propio candidato aunque éste, en su afán por conseguir sus objetivos, no logre asimilarlo.




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