Por Úrsula Gutiérrez, Directora de Recursos Humanos de JW Marriott
Muchas
veces sucede que no obtenemos lo que deseamos de un empleado e inmediatamente
pensamos que no es capaz y que mejor sería despedirlo. Antes de tomar
decisiones precipitadas, les sugiero se pregunten: ¿Acaso esta persona ha
recibido una “Evaluación de Desempeño”? Y no me refiero a una evaluación a
final del año, como casi todos solemos hacer, sino un proceso integral. Si no
sabes cómo hacer una verdadera evaluación de desempeño, a continuación algunas
sugerencias valiosas para ti:
1. A
principios de año, siéntate con el empleado y explícale con exactitud las
expectativas de su trabajo y de su comportamiento en el mismo.
2.
Planteen por escrito objetivos comunes, aquellos que son necesarios para el
negocio e interesantes para el trabajador.
3. Estos objetivos deben ser SMART (específicos, medibles, alcanzables, retadores y en un tiempo que juntos
deben determinar).
4.
Durante el año, brinda retroalimentación, tanto positiva como negativa. ¿Para
qué esperar hasta fin de año, verdad?
5.
Cuando el periodo acabe evalúa el cumplimiento de los objetivos planteados.
6.
Hazlo con interés y respeto, escucha con atención y brinda un tiempo adecuado y
sin interrupciones.
7.
Cuando tengas que emitir opiniones, no ataques. Brinda ejemplos y evita evaluar
la manera de ser de la persona, limítate a lo que se cumplió y no se cumplió.
8. Cierra
el proceso brindando tu apoyo y animando a la persona a continuar con su
desarrollo profesional. Motívala. ¡Verás que obtendrás resultados no antes
vistos!
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